La Semana Santa en Quintana
La Semana Santa tocó a su fin. Ayer la inmensa mayoría de los “residentes de fuera”, los mayores y los jóvenes (que trajeron a sus cuadrillas al pueblo estos días), se afanaban en limpiar las casas de sus familiares, cargaban sus coches de productos de la tierra y emprendían viaje de retorno a sus lugares de residencia habituales. Cada vez parece ser que son más quienes deciden visitarnos en estas fechas, y menos quienes lo hacen durante los meses de verano.
Y es que la Semana Santa quintaneja ha cambiado mucho de un tiempo a esta parte. Hoy cuenta con cinco procesiones todas muy concurridas, tres cofradías, dos de ellas con su correspondiente banda de tambores y cornetas, sus saeteros, sus escopeteros, sus mantillas, la televisión local que cubre los distintos recorridos…. ¡¡¡¡¡Cuanta devoción a los pasos y a las procesiones ha surgido en Quintana en los últimos años!!!!.
Aún recuerdo cuando, no hace tanto tiempo, el sacerdote de localidad tenia que hacer un llamamiento a los vecinos, a través de nuestra añorada “Voz de la Parroquia”, para que se acercaran hasta la iglesia y poder sacar las imágenes en procesión, empujando los carros con ruedas que las portaban, pues ni siquiera para ello se juntaban más de tres personas a la hora fijada de salida. Hoy sin embargo, sobran vecinos dispuestos, no ya a empujar esos carros, sino a cargar sobre sus hombros los pasos, a acompañarlos, a cantarles, a tocarles… ¡¡¡¡¡Cuanta devoción a los pasos y a las procesiones ha surgido en Quintana en los últimos años!!!!
¿Algún quintanejo tiene explicación para este aumento tan espectacular de la devoción a la Semana Santa? Yo, año tras año, no dejo de sorprenderme. Y mucho más en estos tiempos laicos que corren por este bendito país nuestro.
